Energía nuclear : ¿alternativa limpia?
Parece que el problema del cambio climático se está haciendo más palpable y algunos gobiernos empiezan a tomar cartas en el asunto. Como ya comentamos cuando hablamos sobre los recientes acuerdos de la Unión Europea sobre energías renovables, se empiezan a alzar voces que defienden la energía nuclear como una alternativa para no depender de los combustibles fósiles en la generación de energía. Voces, entre otras, como la del presidente francés Chirac, o como la de autores como James Lovelock (creador de la teoria Gaia, del planeta autorregulado).
Los defensores de la “alternativa” nuclear suelen basar su argumentación en dos pilares: la insuficiencia de las energías renovables para asumir toda la demanda y el hecho de que la generación de energía nuclear no produce emisiones de gases de efecto invernadero. Estos argumentos pueden parecer de peso, pero se pueden rebatir fácilmente.
Afirmar que la generación nuclear no emite CO2 no es del todo cierto. Quizá llevan razón si se refieren exclusivamente a la reacción de fisión que se produce en las centrales, pero hay que recordar que para que esta reacción sea posible, es necesario construir la planta nuclear, extraer el uranio de la mina, enriquecerlo, tratar los residuos y desmantelar la central cuando acaba su vida útil. Durante todos estos procesos, nada sencillos, por cada central nuclear se emite el equivalente de CO2 al del 30-40% de una central térmica de gas.
Si tenemos en cuenta que hay
cálculos que estiman que se deberían construir en el mundo unos 4500 reactores
para cubrir la demanda que se generaría en un planeta totalmente dependiente de
la energía nuclear, nos damos cuenta de que algo de CO2 sí que se
emitiría. Además, el coste económico sería elevadísimo, tanto para su
construcción como para su mantenimiento, por no hablar de los temas relativos a
la seguridad (terrorismo, etc.), los riesgos
asociados, y el tratamiento de los residuos generados, que también cuestan
dinero, por supuesto, y suponen una hipoteca a muy largo plazo. Y mayor riesgo
si cabe, cuando se
proyecta construir reactores en países poco avanzados técnicamente y usando
tecnologías obsoletas.
Cabe señalar también que el uranio no es un combustible fósil, pero tampoco es inagotable, y no es ni muchísimo menos tan abundante como es el petróleo, con lo cual si el consumo aumenta, las reservas de uranio se pueden agotar fácilmente.
Por otra parte, respecto a que las renovables no puedan cubrir toda la demanda, existen detallados estudios que demuestran lo contrario. Para el caso de España, se ha calculado que en 2050 sería posible cubrir toda la demanda energética con energía eólica (marina y terrestre). La energía eólica cubriría de hecho 1,72 veces la demanda proyectada de energía para 2050. Si a eso añadimos el extraordinario potencial solar de nuestro país, podríamos exportar mucha energía a nuestros vecinos, ya que las diferentes formas de captación de energía solar cubrirían 8,32 veces la demanda total. Y si a esto le sumamos otras energías renovables menos conocidas (biomasa, geotérmica…) de las que hablaremos en futuros posts, no hay duda de que la demanda está más que cubierta.
Hace pocos días tuvimos un ejemplo claro del potencial que supone la energía eólica en España: el temporal de frío y viento hizo batir el récord de generación de este tipo de energía , y supuso que la generación de energía de los molinos de viento superase en 5 puntos la generación de los reactores nucleares.
Lo que hace falta es una inversión económica decidida en la generación de energías renovables y en su optimización tecnológica, y así mismo, fomentar el ahorro energético a todos los niveles, tomando decisiones drásticas si es necesario (por ejemplo, la obligatoriedad del uso de bombillas de bajo consumo, como decidió el gobierno australiano recientemente, con lo que conseguirán reducir un 66% el consumo eléctrico doméstico)
Así pues, ante la duda: renovables. Mejor invertir en algo que no conlleve tantos riesgos para la humanidad. Y por supuesto, seguir investigando en el control de la fusión nuclear, que, a diferencia de la fisión, sí podría resultar una alternativa limpia.
Más info Greenpeace
Más info El Mundo
Más info Wikipedia (artículo en inglés, muy completo)
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