Nos estamos acabando el atún
Y no bastará con ir al supermercado para reponer nuestro “stock” de latas en la despensa. La cosa es más seria. Diferentes estudios prueban este hecho. La sobreexplotación pesquera es tal que si no se actúa pronto, se puede llegar al colapso del atún rojo en el Atlántico y en el Mediterráneo.
Y aún así, pese a las advertencias científicas, las cuotas de pesca asignadas se superan ampliamente año tras año. Algo de esperanza ha surgido después de la cumbre de Kobe, en Japón (celebrada allí porque el país nipón es el mayor consumidor de atún del mundo), en la que se han llegado a algunos acuerdos de control a escala planetaria sobre las irregularidades existentes en el sector. Aunque juzgadas como insuficientes por grupos ecologistas, ya que no se habló de la reducción de las capturas, por lo menos son un paso que debería ampliarse en las futuras cumbres del sector, la próxima en 2009. Pero…¿quedará atún para entonces?.
Demasiados intereses económicos en juego, como siempre. Y el problema siempre es el mismo en estos casos: no se piensa a largo plazo. Pesco todo el atún del mundo y me forro. Pan para hoy, hambre para mañana...
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