A vueltas con la velocidad
Hoy ha entrado en vigor la limitación a 110 km/h de la velocidad máxima en autopistas y autovías en toda España. Creo que toda medida encaminada hacia el ahorro energético, por impopular que sea, es buena, pero para ésta en concreto creo que ha faltado una reflexión más profunda antes de su implantación. Instituciones automovilísticas de prestigio como el RACC están en contra, y justifican su posición con datos bastante claros que podéis ver en esta presentación.
Hace muy poco en Cataluña se eliminó la limitación a 80 km/h en las entradas de Barcelona, al parecer el resultado no fue el esperado e incluso la Unión Europea ha cuestionado esa medida.
Para mí, estas limitaciones son puros parches, y las justificaciones que se nos dan, son incoherentes. Para reducir la contaminación producida por los vehículos automóviles, es necesario un importante cambio cultural, y mucha inversión en transporte público.
Algunos ejemplos de medidas que pueden ser 50.000 veces más efectivas que esta limitación de velocidad:
- Promoción de la alta ocupación del vehículo (descuentos en peajes, carriles VAO, compañías de car-sharing, turnos de matrículas en grandes ciudades...)
- En la autoescuela, impartir cursos de conducción eficiente obligatorios (como también deberían serlo los de conducción segura)
- Invertir en ampliar y mejorar el transporte ferroviario en las cercanías de las grandes ciudades. Incrementar frecuencias de paso y promocionar trayectos semidirectos entre ciudades medianas y la capital, para reducir el tiempo de trayecto y hacer más competitivo en ese aspecto al tren respecto al vehículo privado. (Recordad nuestro post ¿Coche o tren?, la situación sigue exactamente igual)
- Promocionar y facilitar el transporte intermodal. Crear grandes aparcamientos junto a estaciones ferroviarias en las afueras de las grandes ciudades, en los que puedan estacionar de forma cómoda y segura, tanto turismos como motos como bicicletas.
- Promocionar y facilitar el teletrabajo en las empresas. Evitar la absurda cultura del presencialismo para determinadas profesiones. Hay que trabajar por objetivos, y no contando las horas que uno tiene el culo puesto en la silla de la oficina, cuando probablemente desde casa en menos tiempo se rendiría más, y evitaríamos desplazamientos innecesarios.
- Reducir sustancialmente el tráfico de largo recorrido de camiones en las autopistas creando corredores ferroviarios de mercancías, como el ansiado corredor mediterráneo Algeciras-Valencia-Barcelona-resto de Europa, que por motivos puramente políticos sigue sin llevarse a cabo.
Y esto sólo son algunos ejemplos. Todos ellos de perogrullo, y que podrían estarse aplicando desde hace décadas, pero no hay manera. ¿Cuándo entraremos en razón?
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Comentarios sobre A vueltas con la velocidad
Xavi,
no podria estar més d'acord amb tú. Totes les mesures que proposes són raonable i perfectament lógiques. Afegiria, no obstant, una ferm aposta per la energia nuclear per no dependre dels hidrocarburs.
Salutacions cordials,
Juanda, gracias por tu comentario, la crítica constructiva es la única manera de hacer avanzar el mundo, aunque en muchas ocasiones no se utiliza, sobretodo (y desafortunadamente) por parte de los políticos.
Marc, moltes gràcies pel comentari, tot i que jo no estic gaire d'acord amb tu en relació a l'energia nuclear, com ja he explicat en alguns posts. A grans trets, penso que existeixen alternatives i que la nuclear presenta massa riscos i temes no resolts que representen una hipoteca per a futures generacions.
Os recomiendo a todos este post de mis amigos de Uvinum, que nos explica algo que puede parecer paradójico, pero que es cierto: el vino puede ayudarnos a conducir más rápido. Eso sí, sin bebérnoslo antes de conducir, por supuesto. Aquí tenéis el enlace:
http://blog.uvinum.es/vino-se-podria-conducir-120km-hora-1175897